25 ANIVERSARIO HOTEL ARAGUANEY

El Hotel Meliá Araguaney celebró su 25 aniversario el lunes 29 de marzo de 2010, convertido en un establecimiento de referencia de la hostelería en Galicia. Con sus cinco estrellas y un emplazamiento privilegiado, el Hotel es, desde prácticamente sus comienzos, un icono de la capital gallega que acoge la celebración de todo tipo de eventos sociales y profesionales, además de ofrecer un servicio y trato de primera calidad a sus clientes. En los pasillos y habitaciones, cuelgan obras de artistas como Quintana Martelo, autor del mural que representa a la familia Jaber-Schnackig que decora el vestíbulo, Felipe Criado, Antón Patiño o Acisclo Manzano.
El nombre del establecimiento está fuertemente ligado a la historia de la familia de su fundador, el palestino afincado en Compostela Ghaleb Jaber Ibrahim. Por una parte, el araguaney es un árbol típico de Venezuela, el país natal de su esposa, Requina Martínez Schnackig y, por otra, el origen del término proviene del árabe ‘aryuani’, que define un amarillo muy vivo.

El 29 de marzo de 1985 se inauguraba en Hotel con una presentación y una concurrida cena buffet. El primer cliente del Hotel fue el empresario Olegario Campos, de la empresa de autobuses Celta, quien hoy en día sigue siendo un íntimo amigo de la familia Jaber Martínez.

Todos coinciden en señalar que los comienzos del hotel estuvieron marcados por la ilusión y la juventud de sus empleados. Muchos de ellos llevan trabajando en él desde el día de su inauguración. El trato amable y la excelente atención del personal es una de las características más destacadas por los clientes del hotel, que le imprimen una personalidad única.

 

Celebridades y anécdotas

A lo largo de estos 25 años, personalidades como Fidel Castro, Julio Iglesias, Bruce Springsteen, Prince, La Toya Jackson, Marta Sánchez, Alaska, Luis Eduardo Aute, Adolfo Suárez, Rocío Dúrcal, Mario Conde, Lola Flores o Camilo José Cela, entre muchos otros, eligieron el Meliá Araguaney para alojarse durante su estancia en Santiago de Compostela. Algunos de ellos dejaron anécdotas para el recuerdo, como una artista de los 80 que pedía que le trajesen hamburguesas de una conocida multinacional para no comérselas después, la exigencia de un famoso cantante que quería su habitación pintada de negro o una famosa española que llamó al hotel para encargar un colchón para su casa. No es el único caso, ya que numerosos clientes se interesaron por adquirir parte del mobiliario del hotel como relojes, piezas decorativas e, incluso, una tetera.

Además de las celebridades, hay un gran número de personajes anónimos que forman parte de la historia del hotel, como la señora Milagros, una mujer que durante años visitó el Hotel cada mañana exclusivamente para leer el periódico El Progreso. Siempre se sentaba en el mismo lugar y no consumía nada. Un día desapareció y el personal, alarmado, investigó sobre su paradero. Lamentablemente, había fallecido.



Otro visitante asiduo, oriundo de Cacheiras, pedía todos los días champán con zumo de naranja para desayunar y era confundido por muchos clientes con el dueño del Hotel. Hace unos cinco años, otro cliente habitual, pidió ayuda para darle una romántica sorpresa a su novia. El personal del Araguaney organizó, tal y como él quería, un “concierto” de cien tunos, que sorprendieron a la novia en el Obradoiro. Después, encargó que llenasen de flores la habitación donde estaban alojados.



La visita de Fidel Castro, en 1992, es uno de los acontecimientos más recordados por los trabajadores del Araguaney, por la revolución que supuso su llegada. El político cubano viajaba con un gran equipo, de hecho, sólo los responsables de su seguridad tomaron una planta completa del hotel.

También numerosos equipos de fútbol se alojaron el Meliá Araguaney, cuando el Compostela militó en primera división, con el consiguiente revuelo a las puertas del establecimiento provocado por los fans ansiosos por conseguir un autógrafo.

Un hotel pionero


El establecimiento fundado por Ghaleb Jaber Ibrahim fue desde siempre un referente para realizar convenciones y reuniones de empresas. A pesar de que hace 25 años la actividad de la mayor parte de los hoteles se centraba en las pernoctaciones, el Meliá Araguaney ya contaba con cuatro salones para realizar eventos de carácter laboral o social. Actualmente, el hotel cuenta con 11 salones.

Algunas de las sus instalaciones fueron todo un referente en su día. Por ejemplo, su parking fue el primero subterráneo de Santiago de Compostela, es incluso anterior al de la Plaza de Galicia.

En cuanto a la discoteca, que ahora ya no existe, fue un punto de encuentro clave de la movida compostelana, organizando conciertos, galas y programas de televisión.

El hotel es que siempre ha sido pionero en el uso de la tecnología.

Desde prácticamente su apertura, se ha trabajado con ordenadores, que contaban con un programa de gestión hotelera alemán.

Antes de la llegada de internet, las herramientas fundamentales eran el teléfono, el télex y el fax.

El Meliá Araguaney empezó con 51 habitaciones y actualmente tiene 30 más. Durante los 25 años de funcionamiento, el hotel ha sufrido varias reformas, remodelaciones y cambios en la decoración de sus estancias. Actualmente, el ambiente clásico sigue primando en la mayor parte de las habitaciones, que destacan por su gran amplitud, aunque haya algunos dirigidos a los clientes que se decantan por líneas más modernas.